viernes, 22 de mayo de 2015

Comunicación: Plataforma de empoderamiento comunitario

Los procesos de comunicación alternativa y participación ciudadana refieren la generación de espacios de acción política, ciudadanía y democracia, en un ambiente comunicativo, caracterizado por ser un proceso humano y social, que permite constituir  relaciones de colaboración mutua, y de “una vinculación horizontal de corresponsabilidad de cada miembro o nodo para que se respete lo acordado y se alcancen las metas y objetivos establecidos” (Rodríguez, Ana Belén. 2000)

En este contexto, el concepto de participación ciudadana se define como un proceso social que “resulta  de  la  acción intencionada  de  individuos  y grupos en busca de metas específicas; en función de intereses diversos y en el contexto de tramas concretas de relaciones sociales y relaciones de poder (...) con el fin de mantener, reformar o transformar los sistemas vigentes de la organización social y política” (Ministerio de Educación Nacional).

Y que además significa “decidir junto con otros”; es decir tomar decisiones a favor de intereses y aspectos que beneficien a una ciudad y en la que son participes los ciudadanos, la sociedad civil, “los usuarios de servicios, productores de servicios y demás entes e instituciones que se involucran y participan” (Guía de la Participación Ciudadana, 2007), y en la que juegan un papel importante las instituciones, las asociaciones, los gremios, voluntariados, representantes de los usuarios, entre otras; como es visible en fundaciones como la Fundación Red Protectora de Animales que ejerce una gran influencia y movilización ciudadana a partir de la página en la red social facebook y el proceso de comunicación alternativa que de ella se deriva.


Del mismo modo, la participación ciudadana también se enmarca dentro de una democracia participativa en la que como lo menciona José Ignacio Rey (1995) sea posible la “formación y capacitación del receptor, de promotores de organización de base a todo nivel y a escala nacional”; quienes después de ser consientes, estar organizados y reconocer tanto deberes y derechos son capaces de participar como ciudadanos para generar cambios y convertir por tanto a la comunicación en una plataforma de empoderamiento comunitario.

Con los previos conceptos se puede establecer una relación entre comunicación alternativa y participación ciudadana, cuya principal característica es la búsqueda del cambio social, a partir de una experiencia comunicativa que tenga en cuenta al pueblo incluyendo sus ideas y opiniones en los mass media, y en cualquier tipo de expresión comunicativa que se fundamente  en un proceso comunicativo, horizontal, colectivo, a largo plazo, incluyente, masivo y apropiado por el pueblo con el propósito de generar conciencia.

Por tanto la participación y generación de diversas opiniones da paso a la democracia con la cual se muestra apoyo entre los integrantes de la sociedad, con ideas que son discutidas en conjunto y un análisis que permite un acuerdo en el cual la comunidad se beneficie en su totalidad, busque una solución pertinente frente a la situación en la que se encuentra y sea participe activo de un cambio en el que se escuche la voz de hombres y mujeres que buscan la transformación colectiva y social.

Por otro lado, incluidas dentro de la comunicación alternativa, están las redes sociales, esas que como bien lo menciona María Carmen García (2014) “no pueden ser consideradas sin más una moda pasajera. Son un cambio fundamental en la forma de comunicarnos y relacionarnos de manera global” por tanto su posibilidad no se limita a un clic online, sino que siempre va más allá.

De ahí que la red social, apoyada en las nuevas tecnologías, posibilita crear “verdaderas
 comunidades
 virtuales,
 (…)
 donde
 estas
 personas
 se
 encuentran
 para
 discutir,
 relacionarse,
 intercambiar
 información” (Ana Belén Rodríguez, 2000) coadyuvando a procesos comunicativos reales, (movimientos a favor de los animales, el medio ambiente, campañas contra el maltrato a la mujer, entre otros), que han dado y siguen dando un nuevo giro para la participación de las comunidades, una voz a quienes temían organizarse y un ideal a quienes no pensaban encontrar apoyo alguno.

En coherencia con ello, se maneja un lenguaje y  una cultura visual, que permiten la interactividad en cualquier espacio temporal y que además promueve un medio de participación agradable y práctico que asimismo es rápido, de interés, gratuito y al alcance de la mayoría de la población.

De lo previamente expuesto, cuando se habla de comunicación como una plataforma de empoderamiento comunitario, no sólo se documenta la comunicación, la participación o las redes, sino que además se incluyen, entre sus líneas, conceptos de organización, intereses, compromiso y comportamientos para que una sociedad, hoy en día globalizada y mundial, pueda ser participe de realidades y posibilidades, adquiriendo deberes como ciudadanos y sociedad civil organizada, que trasciende culturas, creencias, poblaciones, países y regiones.

Sin embargo no es sólo hablar de trascender con un contenido, sino además desarrollar la capacidad de comunicarse alternativamente para apoyar procesos de comunicación que generen espacios de participación, acción política, ciudadanía y democracia.

Para concluir se puede afirmar que los procesos de comunicación pueden tener trascendencia en las realidades de las comunidades, cuando se trabaja desde puntos de empoderamiento ciudadano y se utilizan redes sociales, no solo referidas a la plataforma online, sino también a esa red social generada a partir de grupos poblacionales con un interés común y una ideología cimentada, con la cual se busca generar, a través de sus imágenes sensaciones, sentimientos y pensamientos, una estrategia de comunicación efectiva que la consolide dentro de los ideales de una cultura de participación ciudadana movida por un interés común en el que confluyen  ideales para generar cambios sociales, y tener una injerencia social, política, y cultural, en la que los ciudadanos y/o las comunidades sean capaces de generar información y procesos comunicativos para “ubicarse en el planteo de alternativas posibles y creíbles tendientes a delinear un orden mundial alternativo, en el que resulta crucial el papel del intelectual que ya no puede limitarse a observar y a describir” Ignacio Ramonet citado en Alejandro Álvarez Novell, (2011).


Lizeth España Cruz

Sociedad Democrática: Poder Popular

En la sociedad el Poder Popular como “el poder del pueblo organizado en las más diversas y disímiles formas de participación para la toma de decisiones en todos sus ámbitos (político, económico, social, ambiental, organizativo, internacional y para el ejercicio pleno de su soberanía”.
Parte del concepto de “soberanía” en cuanto al desarrollo del poder legítimo que tenemos para poseer pleno derecho de nuestros dominios, y que ejercemos como personas, colectivos, pueblos, gobiernos, estados, etc. Y liga éste concepto al derecho soberano de cada pueblo a decidir sobre sus cuestiones fundamentales, tanto internas como externas: el derecho de “autodeterminación

En el contexto actual, en el que un orden antidemocrático gobierna los asuntos públicos y la vida de cada ciudadano, y lo hace además a través de organismos presuntamente democráticos, pero que ya no tienen ni voluntad ni capacidad para cumplir su función, se torna de nuevo una necesidad histórica la construcción de un Poder que supere el marco político e institucional establecido, que de manera transversal confronte dialéctica y efectivamente con él, limitando a las clases dominantes al tiempo que empodera a las clases populares, hasta el punto de que ese nuevo poder vaya haciéndose hegemónico frente al sistema representativo burgués.

El Poder Popular es, por tanto, un mecanismo mediante el cual se van transfiriendo de manera inmediata o paulatina las funciones de planificación, presupuestos y toma de decisiones, empoderando a la sociedad y transformando la democracia representativa burguesa en democracia participativa y popular.

Imagen 1. La lucha del campesino, obrero y popular en Pasto.

Con un sol radiante y la majestuosidad del volcán Galeras que vigila la ciudad se movilizaron más de 2.000 personas por las calles céntricas de Pasto, capital del departamento de Nariño. Diversos sectores sociales, sindicales y populares agrupados en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), CGTD, CTC, Polo Democrático Alternativo, Congreso de los Pueblos, Minga de Resistencia y Comunitaria, Conap, Marcha Patriótica, estudiantes del SENA y de la Universidad de Nariño, vendedores informales, trabajadores de la construcción, campesinos agrupados en el Coordinador Nacional Agrario (CNA) y el Sindicato del Magisterio de Nariño (SIMANA) dinamizaron la jornada de conmemoración del día de la clase obrera.

Las voces de protesta se escucharon al unísono rechazando el Tratado de Libre Comercio de Colombia con los Estados Unidos y el Plan Nacional de Desarrollo —considerado por los convocantes como antidemocrático—. También marcharon contra la reforma de la Ley 30 y la intención de avanzar en la privatización de la educación pública, consignas centrales que se corearon durante el desarrollo de la movilización., así como a trabajar por la unidad y la lucha del pueblo colombiano por la construcción de un país con y justicia social.  Es así como el pueblo se manifiesta el inconformismo mediante marchas y protestas que buscan ser la voz de la sociedad ante un gobierno débil incapaz de cumplir las promesas hechas al pueblo para mejorar su calidad de vida en los diferentes sectores de la sociedad es la única manera de buscar ser escuchados y que los entes estatales fijen sus ojos ante las diferentes personas que luchan por un bien en común por la estabilidad de su familia y por un futuro mejor para sus hijos.


German Martínez

Organizaciones Sociales

Los fines o las metas de una organización se deben entender como acciones que transcienden hacia afuera, como acciones que tienen algún tipo de incidencia sobre el entorno: una empresa industrial que transforma ciertos materiales, una de transportes que los cambia de lugar, una asociación benéfica que intenta combatir el hambre, otra que defiende los derechos de minorías o de personas víctimas de la violencia, etc. Esta incidencia sobre el entorno es el resultado del esfuerzo conjunto y combinado de todos los miembros.

El objetivo de la organización, no necesita coincidir con la idea que del mismo tienen los distintos miembros, significa esto que la organización como una realidad tiene una serie de valores bajo los que orienta su actuación.

Sin embargo no es posible desconocer que los valores individuales que tienen los miembros de la organización en ciertas circunstancias pueden influir sobre el desarrollo del objetivo o el propósito de la organización, es decir, la existencia de un clima de valores incide en la consolidación de la organización y en el despliegue de sus actividades (Mayntz, 1972; 108-109). Como realidades complejas, las organizaciones al interior sufren de procesos como la sucesión de objetivos (118-122), que alude al cambio operado cuando el objetivo que ha tenido hasta ahora una organización se hace superfluo o ha sido alcanzado y es sustituido por otro.

Imagen 1. Niños en sus actividades diarias, (www.fundacionarcadenoe.org)

Las organizaciones sociales en la actualidad son algunas de las formas más importantes en lo que respecta a tratar de construir un mundo mejor. Muchas veces, las organizaciones sociales de tipo no gubernamental (también llamadas ONG) se establecen en los espacios donde el Estado no llega y deja huecos de atención y cuidado para aquellos que más lo necesitan.

Dentro del conjunto de elementos interpretativos que se han puesto de manifiesto, las ONG se derivan como organizaciones sociales que se asumen como eslabones entre los individuos, los sujetos, los ciudadanos y las instituciones. Ortega Carpio afirma que las ONG son “organizaciones privadas que persiguen actividades para aliviar el sufrimiento, promover los intereses de los pobres, proteger el medio ambiente, brindar servicios sociales básicos o realizar actividades de desarrollo de la comunidad” (Williams citado en Ortega, 1994; 41), por tanto se caracterizan por su sentido social, independencia del ámbito gubernamental, ausencia de finalidad lucrativa y promoción de sus objetivos a través de diferentes estrategias como proyectos de desarrollo, asistencia humanitaria, sensibilización, educación y presión política.

En este sentido quiero destacar la labor que ha venido realizando la fundación social y formativa Arca de Noé que trabaja hace 17 años en la ciudad de Pasto; es una empresa social del sector no gubernamental al servicio de la niñez, adolescencia y juventud en situación de calle, que propone y desarrolla acciones encaminadas a la prevención, tratamiento y reinserción para aquellos niños, niñas y jóvenes que consumen drogas y que se encuentran en riesgo de ver vulnerados sus derechos, y protección a todos aquellos niños niñas y jóvenes que se encuentran en una situación de derechos vulnerados brindándole una oferta de servicios adecuada que optimiza sus procesos de formación contribuyendo al mejoramiento de la calidad de vida en un contexto de desarrollo humano sostenible por medio de una real inclusión social.

Imagen 2. Jóvenes en sus actividades diarias, (www.fundacionarcadenoe.org)

En Pasto vemos como algo ya común: ejércitos de niños deambulando por las calles. Desde muy tempranas edades, sucios, harapientos, a veces con su bolsita de pegante en la mano, hacen parte del paisaje cotidiano, menores que venden, lustran zapatos, lavan carros, mendigan o simplemente están en parques, mercados y terminales.

El fenómeno es relativamente nuevo, de las últimas décadas y lo peor está en franca expansión. Se estima que en todo el mundo hay 150 millones de niños que trabajan o viven en las calles. ¿Por qué?, ¿qué se puede hacer al respecto?

Desde hace algunas décadas en los países latinoamericanos se vive un proceso de acelerado despoblamiento del campo y crecimiento desmedido y desorganizado de las ciudades principales. La población escapa a la pobreza rural y a las guerras crónicas en esas áreas. El resultado de todo esto son megalópolis desproporcionadas sin planificación urbanística plagadas de barrios marginales. Sumado a este proceso de industrialización tardío y éxodo interno tenemos las políticas neoliberales que desde los años 80 empobrecieron más aún las ya estructuralmente pobres economías latinoamericanas. Consecuencia de esto último fue un aumento de la miseria de los siempre pobres sectores agrarios y un aumento de la migración hacia las ya saturadas capitales. Los asentamientos precarios albergan casi tanta gente como los barrios formales.

La proyección de la fundación Arca de Noé en los próximos años, será en primer lugar establecerse en el territorio como Empresa Social del sector no gubernamental para lograr un significativo crecimiento tanto de servicios como de beneficiarios a por lo menos 400 niños, niñas y jóvenes en situación de calle con problemáticas asociadas tal como el consumo de drogas, a través de cuatro componentes fundamentales desarrollado con diferentes formas administrativas

Componente de Acogida: una comunidad mixta que pretende ofrecer el servicio por lo menos 20 beneficiarios desarrollando procesos de reinserción social, en ámbito familiar y una comunidad de adolescentes gestantes y madres dirigida a 30 beneficiarios desarrollando un proceso de prevención en el área de salud sexual y reproductiva y protección de las jóvenes en estado de embarazo y hacia la opción de una maternidad responsable.

Componente de Pedagogía Alternativa: vincular 150 beneficiarios en el proceso educativo formal con metodología experimental en los niveles de guardería, preescolar y básica primaria. 

Componente de Emprendimiento Social: desarrollar un proceso de vinculación laboral en diferentes áreas en el marco de seguridad alimentaria a 100 beneficiarios con un enfoque de economía solidaria como estrategia para el mejoramiento de la calidad de vida y lograr una efectiva inclusión social.

Componente de Reducción del Consumo de Drogas: desarrollar una acción clínico - social de tratamiento y reducción del daño dentro de la modalidad de Centro de Atención en Drogadicción a través de los servicios que Arca de Noé ofrece y un centro de escucha dirigido a 200 beneficiarios.

Todo esto se desarrolla en una clara opción de restituir y garantizar los derechos de los niños, niñas y jóvenes en situación de calle.

Jaime Alexander Montenegro